Viernes, 30 de octubre de 2009

 

SIYO FUERA EL DIABLO

porGeorge Knight

ElAdventismo del Séptimo Día a la orilla del sigloveintiuno se encuentra en un lugar donde nunca se esperaba quepudiera estar: en la tierra. Más allá de eso, se haexpandido lejos de los sueños más descabellados de susfundadores y continúa creciendo. Cuando ingresé a laIglesia en 1961, había un poco más de 1 millónde adventistas alrededor del mundo.

Esenúmero se incrementó a más de 2 millones en1970, 3.5 millones en 1980, cerca de 7 millones en 1990, y alrededorde los 11 millones en el 2000. Con el presente ritmo de crecimiento,podremos esperar encontrar 20 millones de adventistas en el 2013 y 40millones en algún momento entre el 2025 y el 2030, si llegamosa ese tiempo. Qué cambio desde 1848, cuando habíaalrededor de 100 creyentes.

Paraellos, la visión de Elena White de que el Adventismo algúndía sería como rayos de luz extendiéndoseclaramente alrededor de la tierra, debió haberles parecidoalgo extremadamente sin sentido. Sí uno de ellos hubiesepredicho que habría 11 millones de Adventistas, los otros,como Sara en la antigüedad, probablemente se hubiesen reídoa carcajadas. Hay un sentido en el cual lo imposible ha sucedido.Aquellos primeros creyentes eran pocos, pobres y débiles. Porotro lado, la iglesia actualmente es grande, con la mayor cobertura ypresencia global en la historia del protestantismo, con billones dedólares en entradas y recursos.

Aúnasí el crecimiento ha traído consigo sus propiascomplicaciones y retos. Las cosas eran sencillas en los albores de laIglesia Adventista. Todos hablaban el mismo lenguaje, todospertenecían a la misma raza, todos vivían prácticamenteen una sola zona del Noreste de los Estados Unidos, y todos habíansido criados en una cultura que proveía un sistema de valorescompartidos y un conjunto de expectativas.

Enel año 2000, el Adventismo dista mucho de lo sencillo.Provenimos de más de 200 naciones, utilizamos más de700 idiomas, y variamos grandemente en nuestras expectativas ytrasfondo cultural. El Adventismo hoy tiene finanzas sin paralelo yreservas de obreros instruidos, y aún así enfrentaretos sin precedentes en el avance de su Misión.Afortunadamente nuestro Dios es un Dios de lo imposible. Para bien opara mal, Élha escogido utilizar instrumentos humanos falibles para terminar suobra.

Siyo fuera el diablo (el cual es uno de mis juegos favoritos), pondríatodas mis energías en contra del elemento humano en el plan deDios, a medida que Su iglesia busca moverse desde el presente haciael futuro. De hecho, si yo fuera el diablo planearía miestrategia muy cuidadosamente. Tendría un plan bien diseñadopara frustrar a la iglesia en su misión.

GeneraciónVenidera

Elprimer punto en mi agenda estaría enfocado en la generaciónde adventistas que viene. Si yo fuera el diablo, pondría mimejor esfuerzo en lograr que la Iglesia rechazara las ideas y losplanes de la generación por venir. Eso no sería muydifícil, ya que en muchos lugares ellos no se visten como suslíderes, no cantan como ellos, ni siquiera piensan como ellos.Cuando la gente mayor se queje de las guitarras, al mismo tiempo lesayudaría a olvidar que anteriormente hubo adventistas que nopermitían los órganos en sus Iglesias. Mientras que doyun vistazo a su llamado “drama”, ayudaría a sus lideres aolvidar que Jesús utilizó historias ficticias como ladel hombre rico y Lázaro, y que Elena White, utilizó eltérmino “drama” para referirse a lo que nosotros conocemoshoy como telenovelas. Y ciertamente animaría a los mayores aque pensaran acerca del “drama” como un gran mal, en vez de unaparábola actuada. También ayudaría a la IglesiaAdventista a olvidar que su mismo movimiento fue iniciado por gentejoven cuyas ideas fueron innovadoras y creativas.

Eldiablo no es un diablo tonto. Él sabe que si puede desanimar alos mejores de nuestros jóvenes a que tomen la iglesia en susmanos, estará muerta o moribunda. Para alcanzar la nuevageneración, debemos aprender a comunicarnos en el lenguaje desus días, tal como Jesús utilizó el lenguaje eidiomas de su tiempo y James White en el suyo. Si la iglesia insisteen utilizar los idiomas del siglo diecinueve para alcanzar a lajuventud del siglo veintiuno, eventualmente terminará igualque los Amish, quienes han mantenido sus formas y tradiciones perohan perdido su misión hacia el mundo.

Laiglesia necesita reconocer que las generaciones por llegar, nisiquiera piensan como algunos de nosotros que nacimos en los 40's yantes. La lealtad de marca se ha ido. El mundo post-Watergate,post-Vietnam y postmoderno, también tiende a serpostdenominacional. La iglesia ya no puede esperar más lealtadsin raciocinio, o basada en culpas solo por que la gente naciósiendo Adventista o porque piensen que el Adventismo tiene la verdad.Al contrario, la iglesia necesitará demostrar queverdaderamente es quien clama ser, y que está utilizando susfondos o recursos fielmente. La juventud actual tiene menoresremordimientos respecto a utilizar sus fondos y talentos fuera delAdventismo organizado.

Esteno es un problema pequeño. La juventud de la iglesia es sumayor recurso, y los jóvenes fuera de la iglesia son su campomisionero presente y futuro. Los jóvenes son la másgrande oportunidad del Adventismo y su reto mas serio. La iglesiadebe formular planes para alcanzar sus mentes y enlistar su apoyo.Ellos serán la iglesia del futuro.

Pensandoen Pequeño

Siyo fuera el diablo, haría que la Iglesia pensara en pequeño.Esta táctica está estrechamente relacionada a aquellade la gente joven frustrada, ya que los jóvenes aún nohan descubierto que todo es imposible. Conozco adventistas que puedendar 110 razones para no realizar casi cualquier cosa que se sugiere.Y ellos usualmente apoyan su argumento con versículos Bíblicosy citas de Elena White fuera de contexto.

Talesapóstoles del negativismo aparentemente nunca han leídoTestimoniospara la Iglesia (Testimonies for the Church, volumem6, pag. 476): "Nuevos métodos y nuevos planes floreceránde nuevas circunstancias. Nuevos pensamientos vendrán denuevos obreros que se entregan a la obra. Ellos recibiránplanes desarrollados por El Señor mismo". Los nuevosobreros a menudo son obreros jóvenes.

Losapóstoles del negativismo necesitan aprender la leccióndel abejorro. Es aerodinámicamente imposible que los abejorrosvuelen, pero ellos no lo saben, así que de cualquier maneraellos lo hacen.

Pensaren pequeño en el Adventismo significa que la Iglesia X bautice50 en el 2001, en lugar de 25, significa llegar a la cifra de 20millones en el 2004 en lugar del 2003. Con una mentalidad estrecha,la iglesia permanecerá en el planeta por largo tiempo. .

Piensoen mi amigo en Hawaii, Arnold Trujillo. Hoy en día tiene 29Iglesias y grupos con 5,500 miembros, pero ha declarado públicamenteque su meta es tener 10,000 unidades de iglesias en hogares, con 12miembros cada una para el año 2005 y está actualmentepreparando el terreno para tal expansión. ¿Es eso unavisión o una simple ilusión? Ambas pueden estarcercanas una a la otra. Nunca olviden que Jesús ordenóa los 11 discípulos a llevar el evangelio "a todo elmundo", y nunca olviden la tarea imposible que enfrentaronnuestros pioneros en el Adventismo. Lo que necesitamos es pensar enla magnitud de la lluvia tardía y la fe. ¿Cómopodernos pensar en grande y utilizar mejor nuestros fondos y recursospara hacer que nuestros sueños se vuelvan realidad?

Siyo fuera el diablo, haría que la gente crea que hay solo unaforma de hacer las cosas y que todo mundo lo tiene que hacer de esaúnica manera. Tomemos por ejemplo, la adoración. Haceunos pocos años atrás, en la DivisiónNorteamericana hubo tensión acerca de lo que se denominócomo adoración de Celebración. Ahora, no sémucho acerca de la adoración de celebración, pero loque sí sé es que en el servicio Adventista tradicionalpuedo quedarme dormido durante la invocación, despertar en labendición y decirte exactamente que fue lo que sucedió.

Laiglesia necesita darse cuenta, como afirmó Elena White, que"no todas las mentes deben ser alcanzadas por los mismosmétodos". Los estilos de adoración, por ejemplo,se relacionan con la clase socioeconómica de una persona. Loque pudiese alcanzar a alguna comunidad de clase media alta, puedeser que no apele a los Pentecostales o a las Iglesias altasAnglicanas u Ortodoxas o Islámicas. No estoy diciendo que noshagamos Pentecostales o Islámicos, pero deberíamostener maneras de alcance que apelen a ellos. El Adventismo nonecesita una o dos formas de adoración, sino 50. Otra forma dedecirlo es que si cada quien en la iglesia se parece a mi, no estamosteniendo un alcance muy lejano.

Hehablado acerca de la adoración, pero lo mismo puede ser dichopara el evangelismo. Nuestro Dios ha creado una variedad en todoslados. Debemos movernos más allá de la cosecha de unasola clase en cualquier comunidad y alcanzar a todos los hijos deDios. Si vamos a alcanzar a la mayoría que son diferentes anosotros, necesitamos conscientemente desarrollar métodos yprocedimientos que son ciertamente distintos a los tradicionales.

NuevasTecnologías

Siyo fuera el diablo, disminuiría la importancia de las nuevastecnologías para terminar la obra de la Iglesia. La nuevatecnología tiene un poder tremendo tanto para el bien comopara el mal. A menudo le hemos dejado este campo al diablo. El pastorH.M.S. Richards una vez me dijo que él había que tenidoque luchar contra la hermandad en cada paso. En 1930 la radio erademasiado nueva, muy radical, muy innovadora, no se habíaprobado, era "un gasto del dinero del Señor".

Hoyestamos de pie al frente de las tecnologías para diseminar elmensaje de los tres ángeles que el Ptr. Richards ni siquierasoñó. Hoy como nunca antes, necesitamos una generacióncon el espíritu de H.M.S. Richards, pero con imaginacióndel siglo 21.

Antesde abandonar el tópico de la tecnología, necesito decirque pensé que la idea del proyecto NET era loca. ¿Quiéniría a una iglesia y observar un predicador en una pantalla?Estoy feliz que estaba equivocado. El programa NET ha puesto a losadventistas en la frontera de algunos tipos de comunicaciónmundiales. ¿Qué otras ideas están alláafuera esperando ser descubiertas? ¿Y cómo podemosutilizarlas de la mejor manera?

 

ParticipaciónLaica

Siyo fuera el diablo, haría que pastores y administradoresfueran el centro de la obra de la Iglesia. Debe haber sido el diabloquien nos dio la idea de que el pastor debe predicar todos lossermones, dar todos los estudios bíblicos, ser el principalganador de almas y conformar y ejecutar todos los negocios de laiglesia.

Necesitamosmovernos mas allá de ver las iglesias como centros deentretenimiento para los santos. Necesitamos tener mássacerdotes en el sacerdocio de los creyentes. Si esperamos que losministros terminen la obra, el Adventismo permanecerá en latierra por un poco más que la eternidad. El reto es crear unageneración de pastores Adventistas y administradores quelleguen a ser parte de un equipo con habilidad para ayudar a la gentea utilizar sus talentos en la obra de alcanzar al mundo. Los pastoresnecesitan llegar a estar más activos, no solo ser mamásgallinas abrigando a sus pollitos

 

Seha reportado que el Pastor Al McClure, en una convención deplantación de iglesias, dijo que cualquier iglesia que no sedesarrolla o planta otra iglesia en tres años, deberíaperder su pastor. Y si el pastor McClure no lo dijo, deberíahaberlo hecho. El Adventismo necesita tomar los pasos definitivospara retomar el papel del pastor en el papel de un facilitador.

Siyo fuera el diablo, minaría la importancia de la congregaciónlocal. Una de las grandes necesidades del Adventismo es la creacióny mantenimiento de congregaciones locales vibrantes. Una congregaciónsaludable no es un grupo de individuos independientes, sino unaunidad de creyentes alcanzando a la comunidad alrededor de ellos.

Latarea de la Iglesia mundial en la organización de laConferencia General es coordinar los fondos y el personal con elpropósito de enviar el mensaje de Cristo a los rinconeslejanos de la tierra. Así que el congregacionalismo como unaforma de organización no es suficiente en si misma. Por otrolado, la denominación a largo plazo será tan saludablecomo sus congregaciones locales. ¿Qué podráhacerse para crear salud en nuestras congregaciones locales?

BurocraciaCreciente

Siyo fuera el diablo, crearía más niveles administrativosy generaría más administradores. De hecho, si yo fuerael diablo, colocaría muchos empleados de iglesia tan lejos dela acción como fuese posible. Los colocaría detrásde escritorios, los cubriría con papeles, y los inundaríacon juntas (asambleas). Y si eso no fuera suficiente, los removeríaa los llamados niveles más y más elevados hasta quetuvieran poco contacto directo y sostenido con la gente que conformala iglesia. Ahora, no me malinterpreten, creo en la organizacióneclesiástica. Pero también creo en el alimento, ytambién sé que demasiado de una buena cosa tieneresultados menos que saludables. Muchos adventistas creen que elAdventismo necesita recortar el número de sus tiposadministrativos y administrar sus bienes raíces de modo quemás dinero y energía sean puestos para pelear labatalla desde las líneas del frente. Muchos adventistas estáncansados de pagar las cuentas masivas para un sistema multiniveles.

Enel concilio anual en Brasil de 1999 yo mencioné que no hayiglesia en el mundo con tantos niveles administrativos para financiarcomo en el Adventismo. Cuando el articulo fue publicado en la RevistaAdventista, el editor quería insertar "excepto elCatolicismo Romano" Yo respondí diciéndoles queañadieran "incluyendo el Catolicismo Romano". Elsistema Católico Romano tiene dos niveles arriba de lacongregación local, mientras que el Adventismo posee cuatro.El sistema actual fue desarrollado en la era de los carros tiradospor caballos, cuando aún no se conocía el teléfono.El reto de la iglesia en el siglo veintiuno será reorganizarsepara su misión a la par de las líneas que implican eltransporte y la comunicación modernos.

Estoycompletando un libro acerca de la historia de la organizaciónde la Iglesia Adventista en el cual sugiero un modelo totalmentereestructurado de tal forma que capture las ventajas de una iglesiaglobal, mientras que al mismo tiempo provea para las iniciativaslocales. Más y más adventistas se están dandocuenta que existen otras maneras de estructurar la iglesia en elmundo postmoderno, de manera que quedarán libres másdinero y obreros para terminar la obra de Dios sobre la tierra.Muchos afirman que se está utilizando demasiado dinero paramover la maquinaria, como si la maquinaria fuese un fin en símisma. Muchas de las oportunidades potenciales del futuro son uncontingente hacia una reestructuración exitosa en una maneraque liberará recursos. Esta tarea puede ser uno de los másgrandes retos a los que nos enfrentemos al inicio del sigloveintiuno.

ElEspíritu Santo

Siyo fuera el diablo, haría que los adventistas tuvieran miedodel Espíritu Santo. Demasiados de nosotros tememos elPentecostalismo cuando pensamos en el tópico del EspírituSanto. Por otro lado, necesitamos recordar la enseñanzaBíblica acerca de la necesidad del Espíritu en la obraCristiana, y Elena White enseñó que el recibimiento delEspíritu Santo acarrea todas las demás bendiciones conÉl.

Hacealgunos años atrás, me di cuenta en una presentaciónde la ConferenciaGeneralque los adventistas realmente no creen en las 27 creenciasfundamentales. Especialmente en la que habla de los donesespirituales. Creemos en undon espiritual, en vez de dones, y muchos de nosotros restringimosese don a una persona que ha estado segura en su tumba por losúltimos 85 años. ¿Qué sucedería sirepentinamente hoy en el púlpito obtengo el don de lenguas, undon verdadero? Me echarían fuera. ¿Qué si yotengo un don verdadero de profecía? Seguramente habríaun comité masivo para estudiar por los próximos 10 añosla situación. Ahora, debo admitir que aún hablar detales cosas me pone nervioso, porque el Espíritu es imposiblede controlar.

Porotra parte, tenemos la promesa de Joel 2, del derramamiento delEspíritu en los últimos días, un derramamientoEspiritual que muy probablemente seccionaría a la iglesiajusto por la mitad. ¿Cuánto realmente pensamos acercadel Espíritu Santo y el derramamiento de la lluvia tardía?¿Estamos tan enfocados en metas y estructuras y logroshumanos, que hemos olvidado el poder esencial detrás de cadauno de ellos? ¿Qué pasos se podrían tomar parapermitir al Espíritu su propio lugar dentro del Adventismo?, o¿Esperamos completar nuestra obra sin Su problemáticapresencia?

Juegode los Números

Siyo fuera el diablo, animaría a la denominación a quesiga jugando el juego de los números. La peor cosa que algunavez sucedió a los adventistas fue aprender cómo contar.Contamos números, iglesias, instituciones, dinero y todo lodemás. Mientras que los números pueden tener su lugaradecuado, tienen muy poco que ver con la realidad de una obraterminada. Un resultado del juego de los números es quetendemos a colocar nuestro dinero donde podamos obtener el mayornúmero de bautismos con la menor cantidad de dinero posible.Donde podamos obtener los mejores resultados. Eso ha significado queno hemos puesto el tipo de esfuerzo necesario en aquellos lugares delmundo que son más difíciles de alcanzar. EnlaDivisión Norteamericana, sucede que el grupo másdifícil de evangelizar son los Caucásicos. Algunos añosatrás, escribí al presidente de la Divisióndiciéndole que si no empezábamos a poner mas esfuerzohacia una manera creativa de evangelizar a ese grupo auto-satisfecho,en 50 años el grupo inalcanzado enelmundo podría serlosnorteamericanos blancos.

Elproblema de los números toma diferentes configuraciones envariaspartes del mundo, pero necesitamos enfrentarlo consistentemente ennuestra planeación, si esperamos alcanzar a todos los hijos deDios. Si yo fuera el diablo, haría que los adventistasolvidaran oalmenos minimizaran suherenciaapocalíptica. El Adventismo nunca se ha visto a símismo como solo otra denominación, sino como un movimientoprofético con sus raíces en Apocalipsis 10-14. Esaquella creencia en el Adventismo comoun puebloconun llamadoespecial, con un mensaje urgente, la que ha conducido alaiglesia hacia los finesdela tierra. Cuando esavisióndesaparece, el Adventismo seconvertiráen solo otra denominación que pasa a serun pocomáspeculiarenalgunasde sus creencias que otras.

 

Nuestroacercamiento al Apocalipsis en la planeación futuradeterminará si el Adventismo continúa siendo unmovimiento, o será transmutado en un monumento del movimientoy eventualmente en un museo acerca del movimiento. Mientras queestamos en el tópico del Apocalipsis, es importante quehablemos alagente de nuestros días. No se puede emocionar alagente sobre la cercanía del Advenimiento, diciéndoleque hubo un gran terremoto en Lisboa en 1755 y que las estrellascayeron en 1833.

Notengo ningún problema con esos eventos en su historicidad y elpoder sobre la gente del siglo diecinueve Pero necesitamos ayudar alagente a ver los eventos apocalípticos que ocurren en el marcode nuestros días.

Siyo fuera el diablo, haría que los adventistas sostuvieran quetodas sus creencias son de igual importancia. Por el contrario, elhecho real es que tener una relación salvífica conJesús se encuentra en el mero centro del Cristianismo. Esarelación no está en el mismo nivel como comer unachuleta de cerdo. He conocido aguardadoresdel sábado que son más malvados que el diablo. Laiglesia necesita pensar en sus creencias en términos de lo quees primordial y lo que es secundario, de lo que es central y de loque está en la orilla.

Elcuadro Bíblico es claro de que todo Cristianismo genuino,fluye desde una relación salvífica con Jesucristo. Esdemasiado fácil ser un adventista sin ser un cristiano. En elprograma entero de alcance del Adventismo, colocar aCristoen el centro, necesita hacerse claro como el cristal.

 

Elreto es estructurar nuestro alcance conscientemente, para que lasgentes se vuelvan cristianos y lleguen a ser adventistas, porque elAdventismo carece de significado, fuera de un marco Cristiano.

 

 

LuchaInterna

Siyo fuera el diablo, haría que los adventistas estuvieranpeleando unos contra otros. Cualquier antiguo tópico seríabueno para esto: estilos de adoración, teología, reglasde la vestimenta. Cualquier cosa sería buena para mispropósitos, si yo fuera el diablo. Después de todo, sílos Adventistas estuvieran ocupados disparando todas sus balas entreellos mismos, no les quedarían muchas balas para mí.

Eldiablo ha tenido éxito con esta estrategia. ¿Quépuede hacerse para ayudarnos a encontrar y vencer al enemigo real?

Siyo fuera el diablo, haría que el mayor numero de adventistasposible, pensaran tribalmente, nacionalmente y racialmente. Haríaa la Iglesia una lucha de gran poder, sin importar la misión oeficiencia. Habiendo hecho esa declaración, debo añadirque hay injusticias que necesitan ser rectificadas o situacionescomplejas que nunca se pueden hacer completamente rectas. Mi peticiónes que aún en las situaciones más difíciles einjustas, necesitamos comportarnos como hermanos y hermanas nacidosde nuevo, todos dispuestos a discutir estas cosas, sin perder devista la misión de la iglesia que realiza los asuntossignificativos en primer lugar. El Adventismo necesita desarrollarmecanismos para enriquecer y alumbrar su multiculturalismo y suinternacionalismo.

Finalmente,si yo fuera el diablo, haría que los adventistas se veanmaltrechos el sábado. Permítanme preguntar: ¿Cuandose gozan los Adventistas?, ¿A la puesta del sol el Viernes, oa la puesta del sol el Sábado? Demasiados de nosotros actuamoscomo si el sábado fuese el castigo por ser adventistas, en vezde una señal de nuestra salvación y la mayor bendiciónde la semana. Esta actitud desafortunada se muestra en demasiadas denuestras iglesias. He estado en iglesias Adventistas en las que nadiesiquiera me ha saludado. No queriendo hacerlos sentir incómodos,no dije nada tampoco. Lo único que ellos no sabían, eraque yo era el predicador ese día. Y luego a mitad de mi sermónles preguntaba, "Si ustedes no fueran miembros de la IglesiaAdventistas y llegaran a esta iglesia, ¿alguna vez regresaríande nuevo?" Y entonces les decía que si yo fuera eseno-Adventista, nunca regresaría.

Serequiere más que una doctrina correcta para llenar unaiglesia. No solo necesitamos verdades doctrinales, sino la verdadcomo es en Jesús. Ahora, estoy cansado de jugar aldiablo. ¿Dónde queda Dios en todo esto?

Siyo fuera Dios, animaría a la iglesia Adventista del SéptimoDía a empezar a pensar, planear y actuar en una manera quevenciera el plan maestro del diablo. Animaría al Adventismo amultiplicar el poder de sus bendiciones, trataría sus retos ylos colocaría en una manera honesta y cristiana, y pondríatodas sus energías en maximizar sus oportunidades para lasmisiones. El éxito no vendrá por accidente. Seráel producto de pensamiento deliberado, planeación y acción.

Enconclusión, quisiera agradecer a la administración dela Conferencia General por el llamado al pensamiento significativo yla discusión en cinco ventanas en la iglesia. Ustedes sabenque es una operación peligrosa. No estoy seguro si lo saben ono. Una cosa es sacar los gusanos de la lata, y otra es meterlos devuelta. La tarea hoy es para cada uno de nosotros, y tendremos laoportunidad de hacer una lista de lo que consideras que son lasoportunidades más grandes de la iglesia hoy y los mayoresdesafíos que enfrenta la iglesia para completar la misiónen el siglo veintiuno.

Nos gustaría algún comentario sobre este excelente artículo; puede hacerlo en el nuevo Foro Adventista http://82835.forums.motigo.com/?action=messages_show&boardmessage_id=618066&lastpost=true  


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GeorgeKnight presentó este discurso en la sesión de laConferencia General del año 2000 en Toronto.

Traducción:Saúl Márquez.

RevisiónMuchas risasaniel Gutiérrez

Ligaoriginal en inglés:http://www.adventistreview.org/2000-1544/devil.html

http://www.scribd.com/doc/3942005/SI-YO-FUERA-EL-DIABLO-por-George-Knight


Tags: SIi, YOO, FUERA, ELL, DIABLO, George, Knight

Publicado por carlos_villegasa @ 11:57  | SERVICIO
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Comentarios
Publicado por Max Robinson
Viernes, 30 de octubre de 2009 | 16:53
Me extra?? un poco la veracidad de este art?culo, sin embargo corrobor? y la verdad me sorprende que se haya permitido la presentaci?n de este tema en el congreso de la Conferencia General en Toronto. Despues de todo me alegra saber que Dios sigue al mando. Gui?o La verdad me gust? y me gust? mas cuando lo le? en la pagina de la Revista adventista en ingl?s. Max IdeaIdeaIdea